El perdón y el cáncer

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¿Qué relación hay entre la falta de perdón y el Cáncer? ¿Cómo el Perdón y tú salud están asociados? ¿Cómo el estar enojado, alterado o frustrado te puede enfermar?  

“Conocí a Zue en una exposición sobre el cáncer en Irvine, California. Yo estaba dando una charla sobre el perdón y cómo el perdón podía ayudar a pacientes de cáncer en sus trayectos de sanación. Compartí con la audiencia algunas de las experiencias que había tenido con diferentes clientes. Casi todos ellos habían expresado sentir “resentimiento” y reconocieron que guardar rencores no los ayudaba a sentirse mejor.

Zue se quedó para hablar conmigo después de la presentación. “¿Entonces me enfermé de cáncer porque no perdoné?, preguntó con asombro en su rostro.

“Por supuesto que no”, le aseguré. “No es que la falta de perdón provoque cáncer. Es la supresión del enojo, resentimiento y angustia lo que altera la función normal de nuestros cuerpos. Estas alteraciones conducen a respuestas debilitadas del sistema inmune, y es este sistema inmune debilitado el que abre las puertas a enfermedades y patologías”.

Luego Zue explicó que ella llevaba el gen del cáncer, por lo tanto, sentía que no había nada que pudiera hacer respecto a su salud. Se sentía impotente y derrotada por la enfermedad.

No estoy negando que puedas enfermar de cáncer independientemente de tu bienestar emocional. El vínculo genético con el cáncer ha sido suficientemente comprobado, y algunas personas que no llevan el gen del cáncer y que están emocionalmente sanas, pueden pasar por algún otro colapso de su sistema inmune que permite que el cáncer se desarrolle. Pero también es cierto que la conexión entre reprimir tus sentimientos y contraer cáncer es uno de los vínculos muy bien documentados en las investigaciones médicas.

Compartí algunas conclusiones hechas por investigadores del cáncer con Zue.

  • Investigadores de la Universidad de Stanford descubrieron que mujeres que reprimían sus emociones, tenían más probabilidades de mostrar alteraciones en el equilibrio normal de la hormona del estrés, el cortisol. (Esto puede provocar alteraciones en la respuesta del sistema inmune y la supresión de los sistemas digestivos y reproductivos).
  • La Revista de Investigaciones Psicosomáticas reportó que la supresión extrema del enojo era la característica más comúnmente identificada entre 160 pacientes con cáncer de mama.
  • Un estudio de la Universidad de Colorado reveló que las personas que reprimían sus emociones después de un evento traumático tenían un sistema inmune más bajo que aquellos que compartían sus sentimientos.

Varios meses después de habernos conocido en la exposición del cáncer, Zue llamó para programar una cita conmigo. Cuando llegó a mi oficina, mencionó que, aunque estaba tomando su medicación y su condición estaba mejorando – sumado a que los médicos eran optimistas en relación a su futuro- ella continuaba sintiéndose “realmente debilitada por dentro” y quería intentar otras opciones.

Zue estaba sintiéndose agotada y sabía que esas “fugas” en su energía eran causadas no sólo por la quimioterapia y el estrés por el que estaba atravesando, sino también por asuntos no resueltos dentro de ella misma. Dijo que albergaba mucho resentimiento hacia su madre, que nunca se había sentido realmente amada por ella y que no había podido desprenderse de ese dolor. Mientras Zue más pensaba en ello, más crecía su enojo.

Trabajamos juntas durante todo un año. La apoyé y alenté a dejar ir sus sentimientos de “no ser amada.” A través del proceso de dejar salir, perdonar y soltar, Zue pudo desarrollar una nueva relación con su madre, y consigo misma. Perdonar a su madre y perdonarse a sí misma por los juicios que la habían llevado a esa situación le permitieron crecer de un modo positivo. Comenzó a sentirse con más energía, aún en los períodos más difíciles durante el tratamiento.

Empezó a poder aceptar a su madre y a sentir más compasión por ella. El efecto de espejo de este proceso fue que ella también comenzó a aceptarse, así como también a su propia vida. Sin sentir presión o culpa y con entusiasmo por lo que el futuro le pudiera traer, Zue permitió que su madre entrara nuevamente en su vida. Usamos el proceso de las 3F para ayudarla a transformar su resentimiento en sentimientos positivos que la llevaran a su completa recuperación.

Zue experimentó sanación y curación- ¡su cáncer está en remisión! Todavía necesita controles regulares y cuidarse, pero ahora aborda su salud y bienestar con un corazón y una mente abiertos. Siempre que se encuentra en el “modo rencor” como ella lo llama, programa una sesión en mi oficina. “necesito estar en ‘buena forma’ con la figura del perdón”, explica. “Quiero permanecer sana por dentro y por fuera.”

“El mundo sólo puede cambiar desde adentro.” —Eckhart Tolle